Me extraña, pero por algún motivo tengo más mensajes en mi borrador para ti de los que te he enviado. Suelo descartarlos a menudo. Como hoy... A la hora de comer, quería decírtelo. Quiero decírtelo siempre. Pero la factura me hace ser un poco más selectiva. Eso y la frialdad, pese a todo, de los mismos. Digo factura no por ser mezquina, sino porque sé que no los contestarías en el momento y me lo expresarías después cuando nos encontremos frente a frente eso me motiva y desmotiva cuando no sucede..
Días atrás te aseguraste de haber marcado tu territorio con
tus besos en mi pecho que ahora te esperan duros... ansiosos
mi cuerpo escurre lava entre tus dedos deslizándose ardiente, mi boca en tu boca dentro de ella mi lengua danza, quiere adivinar cuál es tu sabor... comerte y beberte beso a beso,
Ni la humedad de tu piel domina semejante hoguera, es mi
cuerpo una llamarada danzante sobre tu carne que goza y se incinera con tu
sexo, eres fuego en esta tormenta, y yo la llama condenada a la hoguera de tu
amor.